Love Amsterdam – Invierno en Sandalias

Ámsterdam; qué gran ciudad. Pongamos que estamos en noviembre y que decidimos irnos a pasar unos días. Llegar y alucinar. Llegamos pasadas las 19:00, de noche y lluvia… Luces, sombras y reflejos. Canales y más canales. A cada uno de ellos más especial. Bombillas que nos convencen de que el ambiente es más que mágico. Creo que esta ciudad nos intenta decir algo…


Los días pasan, Ámsterdam de día. Bicicletas, coches y motos. Carriles pequeños. Y más y más canales. Nos recorremos todo, y volvemos a verlo. Creo que conforme pasa el tiempo, y volvemos a pasar, nos gusta más y más. Qué maravilla de gente. Qué maravilla de calles. Qué maravilla…


Para la lluvia y sale el sol. Y nos sentimos afortunados. Sigue siendo mágico. Y creo que cada momento lo es más.


Definitivamente, después de recorrer la cada esquina, caemos rendidos. Nos hemos enamorado – aún más – de esta preciosa ciudad, de sus calles y de su gente.


La vuelta siempre es dura, pero lo que más nos alegra, es que volveremos, volveremos con más ganas, porque esta ciudad es encanto… Porque tiene magia. Y porque es contigo.

Comments

Nosotros también fuimos en noviembre!! Tema bicicletas es de locos, pero me encantó, también volví enamorada de la ciudad. Gracias por revivirme el viaje, un beso!!

Siii!! Es una pasada!!! Pero me encanta que le den tanta importancia a la bici! Ya una vez que te acostumbras… Jajajajaj! Eso sí, toda la razón, al principio de locos! 😄😄
Gracias a ti por leerme!!! Te mando un beso muy fuerte!!!

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