Aquí uno de mis sitios favoritos. Situado en Reyes Católicos, Laura y Wanda al mando del rincón más bonito. Las conocí en una de esas muchas mañanas en las que paso por esa calle. 

Lo que me atrapa es que nada más entrar, Laura te hace sentir como en casa. Su cercanía, sonrisa y saber estar son las excusas más perfectas para querer volver. 

Aquí un cachito de ella.

Disfruta del vídeo.
Defínete. 

Me considero positiva y alegre, procuro tener siempre una sonrisa con la vista al frente, intentando elegir el camino correcto, aunque a veces la impaciencia en llegar al destino me gane.

Soy muy responsable con lo que considero importante, soy perfeccionista, me empeño en dar lo mejor y pongo toda la carne en el asador. 

Eso sí, me tiene que motivar… con las cosas que no me llaman, soy una auténtica vaga y puedo retrasarlo hasta aburrirme o incluso no terminarlo. Soy del – ahora voy – y como me decía mi padre – siempre vas pero nunca llegas -. Me falta disciplina. 

Soy muy soñadora, entregada y cariñosa con mis personitas especiales; cabezona, exigente conmigo misma y muchas veces con los más cercanos. Soy una enamorada de los animales – especialmente mi gato Bitxo y mi perrita Wanda – no sería la misma sin ellos.  

Cómo empezó todo.

Mi pequeño rincón comenzó sin extenderme demasiado cuando era niña: mi sueño era tener una peluquería con un concepto diferente, cercana, que las personas se sintieran como en casa, con espacio para gente con proyectos e ilusión. 

Creo que las cosas que uno quiere tiene que perseguirlas y las puertas se abrieron por primera vez en Barcelona, muy cerca de la Sagrada Familia, yo tenía 26 años y ese sueño se hizo realidad. Fue toda una experiencia de aprendizaje, lucha y mucha ilusión. Conocí personas increíbles que hicieron el camino más fácil e interesante, siempre recuerdo esa etapa con muchísimo cariño. 

Pero la vida es caprichosa. Dos años después, por motivos ajenos a mí, me tuve que volver a Donosti, cerrar y volver a empezar. Aunque fue un palo muy fuerte, siempre miro al frente, así que me traje todo en un camión. Nada iba a acabar con mi sueño, me puse a buscar local y unos meses después “El rincón de Lua” abrió sus puertas con más ilusión si cabe. Conseguí que fuera mi rincón, y el de emprendedores, he tenido las creaciones de diseñadoras de moda de Donosti, y por supuesto el rincón de mis clientes/as, donde deseo que se encuentren a gusto, disfrutando de su momento y sintiéndose guapos/as.

Lo que más te satisface.
Pues sin duda alguna hacer feliz a mi clientes/as, disfruto viéndoles sentirse guapos/as, teniendo su momento para mimarse, en silencio o charlando de tú a tú con ellos/as – ya que normalmente están a solas conmigo -.
Y en lo que respecta a mí, disfruto con todos los trabajos porque todos tienen su técnica pero si tengo que elegir, me quedo con el corte, me encanta. Todo lo que se puede crear con un corte: personalidad, cambio radical, definir a una persona… lo disfruto. ¡Y tengo fama de respetar! ¡Cortar puntas son puntas!

Un sueño.
Ser feliz con lo que hago, no perder la ilusión o saber encontrarla en otra parte. La vida es evolución y hay que estar despierto, no importa el qué ni el dónde, mí sueño es no perder nunca las ganas de seguir creciendo, personal y profesionalmente. Sea en lo que sea y dónde sea.








11 octubre, 2016

Comments

Mucha publicidad para una “profesional ” d la peluquería q cobra 80€ por trasquilarte el cabello y hacer unas mechas invisibles , porq lo q me hizo a mí en lo absoluto fue un buen trabajo . Así q menos entrevistas y más estudio

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